sábado, 12 de junio de 2010

AMÉRICA LATINA EN LA DÉCADA DEL SESENTA

En la década del sesenta América Latina vivía en lo político e ideológico la expresión de la Guerra Fría, así en cada país se desarrollaron hechos donde se evidenciaba el enfrentamiento entre capitalismo y comunismo. En varios países hubo movimientos guerrilleros de tendencia comunista marxista, por ello se aplicó en el continente algunas medidas para contrarrestar el avance del comunismo.

ALIANZA PARA EL PROGRESO





Alianza para el Progreso, programa para el desarrollo socioeconómico de Latinoamérica que preveía un plan de carácter decenal y fue aprobado por la Organización de Estados Americanos (excepto Cuba) el 17 de agosto de 1961, en la conferencia que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay), a instancias del presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy. El hecho de que Cuba no firmara finalmente el acuerdo fue motivado por la esencia del mismo, que pretendía fundamentalmente evitar la extensión de los principios políticos que pudiera aportar al resto de Latinoamérica la triunfante Revolución Cubana liderada por Fidel Castro. El plan, diseñado para el periodo comprendido entre 1961 y 1970, buscaba la cooperación y ayuda mutua de los estados firmantes, el refuerzo de sus comportamientos democráticos y la redistribución justa de la riqueza obtenida con la inyección económica que procuraría la inversión de los 20.000 millones de dólares previstos. El fracaso de la Alianza estuvo en relación con la falta de realización de las necesarias reformas agrarias y fiscales de los países así como en la propia dirección de la política exterior estadounidense, que suspendió determinadas ayudas y abusó del intervencionismo en algunos estados. (Microsoft ® Encarta ® 2008)




TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN









Gustavo Gutiérrez, Sacerdote Peruano

Teología de la liberación, interpretación teológica cristiana de la liberación o salvación que recurre a teorías sociales, políticas y económicas. La expresión teología de la liberación fue empleada por primera vez en Latinoamérica a finales de la década de 1960 por Rubén Alves y Gustavo Gutiérrez para describir una perspectiva teológica que sugiere dimensiones sociales y políticas para el concepto de salvación. El propio Gustavo Gutiérrez ofreció en 1971 la primera exposición sistemática de esta concepción en su obra Teología de la liberación. (Microsoft ® Encarta ® 2008)

Cuando el término “teología de la liberación” se emplea en singular y sin ninguna otra aclaración, suele identificarse con el movimiento iniciado en Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo XX y al que se asocian originalmente los nombres de los ya citados Gustavo Gutiérrez y Rubén Alves, Hugo Assmann, Juan Luis Segundo, José Miguez Bonino, Leonardo Boff, Helder Câmara, Pedro Casaldáliga, Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino, Samuel Ruiz García y otros teólogos católicos y protestantes de las décadas de 1960 y 1970.

Puede afirmarse que el episodio fundacional de esta escuela de pensamiento teológico tuvo lugar en el transcurso de la II Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), celebrada en 1968 en Medellín. En sus documentos finales aparecía ya de forma clara la preocupación por la repercusión de la creciente pobreza estructural y destructiva, que fue considerada como un desafío para el amor y los intereses cristianos, así como un indicador de las formas en que la fe cristiana se ha utilizado y se sigue utilizando para legitimar estas condiciones de opresión. Esta concepción dio lugar al planteamiento de tres cuestiones al menos: cuáles son las causas de esta situación, cómo pueden entenderse e interpretarse estas condiciones y problemas en términos teológicos (Microsoft ® Encarta ® 2008.)


MANUEL PRADO UGARTECHE


Manuel Prado y Ugarteche (1889-1967), político peruano, presidente de la República (1939-1945; 1956-1962). Hijo del también presidente Mariano Ignacio Prado, y hermano menor del filósofo Javier Prado y Ugarteche, nació en Lima. Estudió ciencias en la Universidad Mayor de San Marcos, de Lima, donde fue profesor. En 1914 colaboró al derrocamiento del presidente Guillermo Billinghurst (1912-1914). Después de ser elegido diputado en 1919, fundó el Partido de la Unión Parlamentaria. Se opuso a la dictadura de Augusto Bernardino Leguía (1919-1930) y estuvo exiliado en Europa desde 1921 hasta 1932. Fue elegido presidente de la República en 1939 y suscribió el Protocolo de Río de Janeiro (1942), poniendo fin a las rivalidades fronterizas con Ecuador. Volvió a la presidencia en 1956, con el apoyo de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) y la oposición del Ejército, que lo derrocó en 1962. Murió en 1967 en París. (Microsoft ® Encarta ® 2008)

Segundo Gobierno de Manuel Prado Ugarteche
Regresó al país en 1955, quince días antes de las elecciones presidenciales, las que ganó con el apoyo del APRA, que nuevamente estuvo proscrito. En 1956 asume el mando, por segunda vez.

En su segundo gobierno eliminó los subsidios al combustible y a los alimentos, lo que le trajo huelgas y manifestaciones. También restringió la salida de capitales y dio comienzo a la nacionalización de los campos petroleros.

En 1958 logró que la Iglesia Católica anule su matrimonio con Enriqueta Garland y se casó con Clorinda Málaga, una dama limeña.

En 1961, fue el primer jefe de estado extranjero en visitar Japón tras la Segunda Guerra Mundial.

El 10 de junio de 1962 se realizaron elecciones, que fueron ganadas por el líder aprista Víctor Raúl Haya de la Torre, los militares exigieron a Prado anular las elecciones y frente a la decisión del presidente de respetar la voluntad popular, Prado sufrió un golpe de Estado el 18 de julio de 1962 y tuvo que exiliarse en París, donde murió, cinco años más tarde, el 15 de agosto de 1967. (http://www.adonde.com/presidentes/1939prado.htm)

PRIMER GOBIERNO DE FERNANDO BELAUNDE


Elecciones 1962 y 1963

En 1962 Belaúnde estuvo cerca de ganar las elecciones, siendo superado por decimas de puntos por el candidato del APRA, Víctor Raúl Haya de la Torre. Las sospechas de fraude y el antiaprismo llevaron a un golpe de Estado poco después de las elecciones para convocarse a nuevas elecciones en 1963, en las que Belaúnde consiguió ser electo presidente en coalición con los democristianos y con el apoyo oficioso del Partido Comunista.

Primer gobierno

Siguió una política moderada y emprendió pequeñas reformas que no contentaron ni a las clases populares ni a la burguesía. Su trabajo fue obstaculizado por la oposición de los partidarios del general Manuel A. Odría (agrupados en torno a la ultraderechista Unión Nacional Odriísta) y el APRA. Esto, unido a su propia indecisión, impidió la realización de importantes y urgentes reformas como la agraria.

Durante su mandato se produjeron levantamientos de campesinos y brotes guerrilleros que reprimió con el ejército.

Asimismo durante estos años se vivió una época de notable bonanza económica, que se reflejó en la realización de una serie de obras de infraestructura (carreteras, centrales hidroeléctricas, aeropuertos, etc) y de vivienda, además de una importante inversión en salud y educación, a los que se destinaron la proporción más alta con respecto a los gastos públicos en la historia del país.

Golpe de Estado
En 1965 surgieron grupos guerrilleros que fueron enfretados y derrotados por el ejército; en 1967 se acentuó la crisis económica; en 1968 el escándalo de la desaparición del contrato de la empresa petrolera estadounidense IPC precipitó un golpe de estado de la Fuerzas Armadas.

En octubre de 1968, a meses de terminar su gobierno fue derrocado por militares, liderados por el general Juan Velasco Alvarado, comandante de las Fuerzas armadas del Perú, quien lo acusó de no haber tenido la voluntad de realizar las reformas sociales que se consideraban necesarias.

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